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Desde el comienzo de las negociaciones de este convenio el Banco ha planteado la condición ineludible de que el mismo fuera a dos años. Pasadas las navidades su planteamiento ha dado un giro de 180 grados y añade además, que cualquier acuerdo al que se llegue no puede incrementar los Gastos de Personal.
El problema de que la negociación no experimente ningún avance no se debe a los temas que se ponen encima de la mesa por parte del Banco, sino a la forma en cómo se presentan. Esto nos hace pensar que el Banco mira de reojo a la Reforma Laboral que el Gobierno pueda realizar, pues prevé que le sea ventajosa en materia de horarios, movilidad funcional, absentismo, delegados y horas sindicales, dando giros inesperados con el único objetivo de que la representación sindical entre en conflicto rompiendo las negociaciones. Intuimos que las preocupaciones que tiene la Administración son diferentes a las que tenía hasta noviembre del año pasado debido, por ejemplo, a la tan anunciada reforma del sistema financiero. Si a esto añadimos la llegada de un nuevo Gobernador el próximo mes de julio, con las implicaciones y movimientos internos que conlleva, puede que esté generando una gran incertidumbre a toda la plantilla, sin excepción alguna.
Nuestra sección sindical se resiste a esperar futuros acontecimientos. El Banco debe reflexionar sobre si es mejor esperar o buscar la solución de un acuerdo negociado. Desde CCOO apostamos por un acuerdo negociado, pero que de forma imprescindible debería mantener el equilibrio, con el fin de evitar que las medidas pudieran venir impuestas y que, por lo tanto, no satisficieran a ninguna de las partes, y que, con toda seguridad, provocaran las consiguientes reclamaciones judiciales individuales o colectivas, así como el desgaste material y humano correspondiente. Hemos atravesado otras situaciones difíciles como, por ejemplo, el cierre de siete sucursales, la aplicación de la rebaja del 5% del anterior Gobierno, la transición al euro, etc., y todo ello ha podido resolverse por medio de acuerdos pactados. Aunque algunos podamos disentir sobre si los pasos que se están dando en nuestro país ‑y los que se van a dar– son los necesarios para salir de la crisis económica en que estamos inmersos, lo lógico es actuar con prudencia y responsabilidad. En consecuencia, si no hemos sido capaces con las actuales estrategias de llegar a casi ningún punto de encuentro durante trece meses, quizá, a la hora de negociar, sería bueno referirnos a un marco externo, y éste podría ser el reciente acuerdo alcanzado por las organizaciones sindicales mayoritarias CCOO y UGT con los representantes empresariales (que podéis ver en el siguiente enlace: http://to.ly/c3QU ). Dentro de este marco, Banco y sindicatos, compartimos materias importantes sobre las que hablar como: productividad y remuneración, flexibilidad horaria, movilidad funcional, jornada, fomento al empleo juvenil, eliminación paulatina de temporalidad, formación y promoción, teletrabajo, igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, derechos de información y representación sindical, entre otros. |