Sección Sindical del Banco de España
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InfoConvenio 15/12/2008 - Nº 65: Valoración del convenio 2008/2010
    

Con la negociación del convenio definitivamente terminada, desde CC.OO. creemos que es necesario hacer una valoración del acuerdo que vaya más allá de la mera enumeración de los avances obtenidos en este convenio trienal:

  1. a) Seguridad frente a un entorno de crisis. El convenio 2008-2010 garantiza la estabilidad de nuestras relaciones laborales durante un período en el que probablemente seremos testigos de la crisis más virulenta de los últimos decenios. En estas circunstancias, nosotros no sólo hemos conseguido equiparar nuestra subida salarial a la que los funcionarios pactaron en un contexto de bonanza económica: hemos logrado acogernos igualmente a las subidas adicionales previstas para el próximo ejercicio, a pesar de las cada vez más frecuentes amenazas de reconsiderar lo estipulado. En cuanto a 2010, hemos recogido en el convenio una cláusula muy efectiva para asegurar que, en el caso de que los funcionarios se beneficien de fondos adicionales, nosotros también los podamos percibir; esta cláusula es una absoluta novedad y un importante logro de este convenio.
  2. b) Avances en la equiparación con los empleados públicos. La consecución de más días libres para la plantilla del Banco supone avanzar en el mismo camino que los empleados públicos, en consonancia con el objetivo que nos fijamos al inicio de la negociación. En efecto, la política del doble rasero no es de recibo; no puede ser que nos equiparemos a los empleados públicos sólo en la limitación salarial, y no en las ventajas que han ido logrando en su propia negociación colectiva. En ese sentido, los dos días libres adicionales para toda la plantilla, complementados con los tres por antigüedad y el día por cuidado de hijos conforman un esquema que va en la dirección correcta.
  3. c) Recuperación del poder adquisitivo. A pesar de las limitaciones que nos marca la Ley de Presupuestos, en este convenio hemos sabido negociar para aprovechar todas las potencialidades que, pese a todo, la propia Ley permite. De esta forma, a la subida salarial marcada por la ley se añaden las pagas de productividad correspondientes a 2007, 2008 y 2009, que se acumulan y consolidan para el futuro – tal y como lo han logrado los funcionarios de la Administración General del Estado. Además–; además, la reestructuración y aquilatación de la nómina nos han permitido obtener, tal y como contempla la Ley, una subida adicional general para toda la plantilla presente y futura, en la ayuda familiar por empleado. Todo esto, en un contexto en el que la inflación disminuye por momentos, nos lleva a concluir que este convenio nos va a permitir mantener intacto nuestro poder adquisitivo – o incluso aumentarlo–, a poco que las cosas sigan en la dirección actual. No es este un balance precisamente negativo para un convenio en época de crisis.
  4. d) Equiparación de situaciones desiguales en la plantilla. Con el actual convenio hemos ampliado el ámbito de aplicación de la flexibilidad horaria, alcanzando ahora a los empleados que, por unas u otras circunstancias, no disfruten de la flexibilidad pactada en el convenio para 2007, sin que esto suponga modificación del mismo. Por otro lado, hemos avanzado en la igualación del tratamiento que, de cara a la póliza sanitaria, recibían los trabajadores de Madrid y los del resto del Banco, y que respondía a unas circunstancias históricas determinadas que configuraron un régimen distinto de derechos para Madrid y sucursales. Hemos dado así un importante paso en el camino que debe llevarnos a la existencia de una sola póliza sanitaria para todos los trabajadores del Banco, al eliminar uno de los principales obstáculos que existían para lograr ese objetivo.
  5. e) Se da carta de naturaleza a la póliza sanitaria adicional en el convenio colectivo. La póliza de Adeslas, que el Banco decidió unilateralmente contratar una vez tomada la decisión de finalizar el régimen de colaboración con la Seguridad Social, no estaba recogida hasta ahora en ningún pacto entre la empresa y los trabajadores, en contraste con la póliza para sucursales. Con el convenio 2008/2010, la póliza sanitaria para Madrid queda recogida explícitamente en nuestra normativa laboral, de forma que se garantiza por completo su permanencia a futuro.
  6. f) Un convenio colectivo de consenso. Este convenio, al igual que el de 2007 y casi todos los firmados desde 1996 hasta hoy, cuenta con el apoyo de cuatro de los cinco sindicatos implantados en el Banco, que representan a casi un 70% de los trabajadores. Cuatro sindicatos que representan sectores muy distintos de la plantilla, y que mantienen divergencias, muy profundas en algunos casos, sobre cuestiones clave de las relaciones laborales. Sin embargo, estos cuatro sindicatos han sabido aparcar sus diferencias, aproximar posturas y ser capaces de negociar un convenio en el que todos hemos salido ganando. Ese esfuerzo, que a veces pasa desapercibido, es muy real, tal y como sabemos todos los que conocemos de primera mano la situación, y por eso hay que celebrar que seamos capaces de recorrer juntos este camino.
Estos son los elementos que articulan el acuerdo de convenio 2008/2010, y por los que CC.OO., después de intervenir muy activamente en su negociación, ha estampado su firma en él. Ahora toca desarrollar algunas cláusulas del convenio que han quedado relegadas a un segundo plano, pero cuya utilidad para los trabajadores puede llegar a ser muy grande:
  1. En primer lugar, la refundición -y no renegociación- de los textos del Reglamento de Trabajo, convenios, acuerdos de empresa, etc., puede permitirnos disponer a todos los trabajadores de un texto único en el que se recojan todos los derechos y obligaciones de los empleados del Banco de España, y que esté accesible en línea para todos los trabajadores.
  2. En segundo lugar, la comisión de estudio del sistema de traslados en Madrid, en la que nuestro objetivo es lograr un diagnóstico preciso de la situación en este terreno y proponer medidas concretas y factibles para su arreglo. Sabemos que no va a ser tarea fácil, dada la oposición manifestada repetidamente por el Banco a variar un ápice de su política en este campo; por el momento, ya hemos conseguido que se establezca un foro para discutir en exclusiva de esta cuestión. De nuevo, un primer paso en un camino que habrá que seguir recorriendo en el futuro, sin duda.

Por lo demás, la negociación colectiva no se va a detener. Obviamente, ya no habrá nuevas conversaciones de convenio hasta 2011, pero el resto de la actividad de negociación sigue en marcha, liberada de los condicionantes que impone la negociación salarial.

Para finalizar, no queremos dejar de comentar dos de las objeciones que más suenan para criticar el acuerdo firmado por todos los sindicatos del Banco menos uno. La primera es que el convenio es escaso; la segunda, que los plazos de aplicación hacen que en 2008 se obtenga la subida salarial, y gracias.

  1. 1) Respecto a la escasez de los contenidos del convenio, no deja de ser chistoso que esta crítica parte de un sindicato que, el día en que se negociaba lo que después sería el preacuerdo, planteó con toda su desfachatez que estarían dispuestos a firmar un convenio por menos de lo que el Banco ofrecía en ese momento, y todo por no firmar más que para 2008 y 2009. Aún estamos esperando –nosotros, y seguro que buena parte de la plantilla– que nos expliquen de manera razonable en qué diantres pensaban cuando hicieron una proposición tan carente de sentido.

    En cualquier caso, creemos que las críticas realizadas por el Sindicato Autónomo al convenio se centran no en el contenido de lo conseguido, sino en lo no conseguido, aunque estas exigencias indispensables para la firma ni siquiera aparecían en ninguna de sus propuestas durante la negociación, o no tenían la relevancia que de repente descubrieron.

  2. 2) En cuanto a la segunda, es cierta, tal y como se comprueba con la mera lectura del preacuerdo. Es más, estamos completamente seguros de que si hubiéramos firmado el convenio en febrero o marzo, habríamos podido pelear por unas condiciones mejores en algunos aspectos. Pero es que alargar la negociación, y más cuando no se tienen razones claras para ello, nunca sale gratis. Al contrario, dilatar innecesariamente la negociación perjudica, en la mayoría de los casos, a los trabajadores, y reduce sus opciones; una lección que el SAT no ha aprendido ni aprenderá jamás. Es inaceptable la dejación de responsabilidades en que el SAT viene incurriendo durante las negociaciones de los convenios; son el sindicato que tiene el 41,6% de la representación social en la mesa de convenio y sin embargo son incapaces de aglutinar en torno a ellos mayorías suficientes para presentar propuestas que sean viables y ventajosas para la plantilla. No se puede consentir que oculten su inoperancia alargando el proceso de negociación hasta la saciedad, buscando reuniones sin contenido para aparentar que se está trabajando, con el consiguiente perjuicio para el conjunto de la plantilla.
Por último, creemos que ha merecido la pena el esfuerzo de negociar, por primera vez en muchos años, un convenio colectivo de larga duración a futuro, en los que sus logros no han tenido contrapartida alguna por la parte social. Es, además, un camino que seguramente habrá que seguir explorando en el futuro.
 
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