|
Los primeros procesos de promoción vertical resultantes de la firma del convenio de 2006 (que firmaron los sindicatos SAT y ASEBE, y que CC.OO. no suscribió) han culminado su primera fase selectiva con unos resultados de escándalo: van a quedarse sin cubrir, al menos, el 25% de las plazas convocadas.
Este problema se veía venir desde la firma del último convenio. Ya dijimos en su día que ceder por las buenas al Banco la acumulación de plazas de promoción, sin contrapartidas, podía acarrear justamente esto: una pérdida de plazas tan grande o mayor que la que se viene sufriendo desde hace ya varios años. La simple acumulación no va a evitar que en el futuro nos volvamos a ver de nuevo en una situación semejante: el Banco volverá a utilizar el mismo mecanismo que tan buenos resultados le ha dado hasta ahora.
Para CC.OO., la acumulación solo hubiera tenido sentido si se hubiera pactado una solución definitiva de cara al futuro y aún en ese caso tendría que haber asegurado que se cubría la totalidad de las plazas de promoción o al menos que las vacantes se acumularían a la siguiente promoción, evitando así que se perdieran. Además, no hay que perder de vista que el convenio no sólo ha supuesto una pérdida de plazas, sin que también ha producido una pérdida de portunidades de promoción.
No se nos hizo caso, y finalmente el convenio se firmó de la manera en que se firmó. Y lo malo es que algo parecido volverá a ocurrir en la segunda tanda de promociones verticales pactadas en el convenio, las que se convocarán a mediados del año próximo. Por eso, carecen de sentido las justificaciones con las que el Sindicato Autónomo pretende
disimular los efectos del convenio que negoció y firmó el pasado mes de julio.
Sin embargo, no hay que perder de vista quién es el auténtico responsable de esta situación: el Departamento de Recursos Humanos. Ha sido el Banco quien, deliberadamente, ha retrasado los procesos de promoción con la finalidad de
presionar a los sindicatos en la negociación colectiva. Y ha sido el Banco quien, durante todo el año pasado, se ha negado a dar un solo paso para reformar el plan de encuadramiento, rechazando todas nuestras propuestas para solucionar la catástrofe en que se ha convertido el actual sistema de promoción. No hay de qué extrañarse: ¿alguien cree, a estas alturas, que la promoción profesional de los trabajadores del Banco sea algo que preocupe en absoluto a Recursos Humanos y, más concretamente, al área de Formación y Desarrollo?
Pero es que a RR.HH. no le basta con dejar que la situación se siga pudriendo; cuando actúan, lo hacen para agravar aún más las cosas. En el proceso mal llamado de promoción externa al nivel 14 (es decir, a la que pueden optar todos los trabajadores que cumplan los requisitos exigidos sin necesidad de estar en el nivel 1 del grupo administrativo), no ha aprobado nadie, ni una sola persona. Esto es algo que nunca antes había sucedido.
Alguien en RR.HH. pensará que el personal del Banco no da la talla. Nosotros, por el contrario, creemos que el Banco ha querido ahogar las expectativas de los trabajadores más jóvenes del grupo administrativo, muchos de ellos ingresados en nuestra institución con un nivel académico muy elevado y con muchas ganas de progresar en su carrera profesional. Este año, se ha decidido mandarles un mensaje muy claro: ¡abandonad toda esperanza de promoción rápida!
Y mientras esta escabechina tiene lugar en las promociones verticales, el Banco sigue insistiendo en el error, y mantiene al programa TAP por segundo año consecutivo. Un nuevo grupo de técnicos ha entrado, una vez más, en un proceso oscurantista que les va a exigir un enorme sobreesfuerzo -recordemos que la formación que se les ofrece deben seguirla fuera por completo de su horario de trabajo-, y cuyo resultado final no conoce nadie. Probablemente ni el área de Formación sabe en qué va a desembocar este programa, ni cuáles son sus objetivos, ni para que sirve en definitiva.
Esto es todo lo que el Banco parece tener que ofrecer a sus trabajadores en el terreno de la carrera profesional: una promoción vertical completamente aberrante (cuanto menos dinero supone la promoción, más hay que sufrir para conseguirla) y la ocurrencia del programa de “formación intensiva” para los técnicos de “alto potencial”. ¿Hay alguien aún que dude que hace falta ya una reforma completa del sistema de promoción profesional?
CC.OO. está dispuesta a aportar sus planteamientos para formar una plataforma sindical de reforma del sistema de clasificación, formulados ya en la propuesta que difundimos durante la campaña electoral y que tenéis disponible en bdenred (Cuestiones laborales > Representación sindical > CCOO). Nos parece muy bien que el Sindicato Autónomo esté por fin dispuesto a dejarse de vaguedades y a hacer propuestas concretas; lo que hace falta es que exista por su parte voluntad real de abordar los problemas reales de la promoción -la que no mostraron durante la negociación del último convenio-.
|